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martes, agosto 07, 2007
Tonto de Pensar Tanto...
No sé que pasa, ando como sonámbulo. Pienso y no pienso al mismo tiempo y lo malo es que debo terminar algunos trabajos, que comienzo y no comienzo, acabo y no acabo. No recuerdo donde dejo las cosas y al instante recuerdo que las vi en cierta parte y... ¡magia!, aparecen. Me viene a la mente la típica frase de mi profesora de básica cuando uno olvidaba el cuaderno en casa: "un día usted va a llegar sin cabeza porque se le va a quedar en la casa...". Yo me imaginaba a un centenar de estudiantes caminando sin sus cabezas por los pasillos de la escuela. Desde chico imaginando tonterías.
Lo actual creo que no es una tontera. Estoy enfermo de algo. O pensándolo bien, podría ser una tontera, un atontamiento, alguien me tiene atontado, tonto, tan tonto que me da por escribir puras tonterías.
Es grave mi caso. Es muy grave esto y al parecer no tiene remedio.
Cierto día me dispuse visitar a un amigo. Salí de mi casa, cerré la puerta, miré al cielo y me puse a pensar en la caprichosa forma de una nube. Seguí caminando y mi mente seguía divagando en aquella forma que me recordaba algo, alguien, y cuando pude nuevamente aterrizar mis pensamientos me di cuenta de que estaba en el cementerio, sentado en la tumba de mi abuela, muy relajado y ya comenzaba a oscurecer. Bueno, la visita quedará para otro día me dije, volví a casa y hasta el día de hoy no he ido a ver a este amigo. Prefiero no mencionar su nombre para que no diga luego que no lo voy a ver por andar pensando tonteras, quizás qué o quién se mete en su cabeza. Y sí, que y quienes se meten en mi cabeza no salen más de aquí. Creo que estoy un poco cabezón.
Como además soy aficionado a cantar, y digo aficionado porque no soy una estrella luminaria de los escenarios, tengo que lidiar un montón por cantar sólo lo que las canciones dicen y no largar cualquier otra tontería que me viene a la cabeza. Y preocupado de la letra y de no pensar en otras cosas, debo concentrarme el doble, con lo cual termino física y mentalmente agotado, pero sigo pensando en mis tonteras personales.
Talvez deba desaparecer por un rato del mapa... o para siempre... no, para siempre es mucho y aunque me vaya estoy seguro de que la tonterita de pensar y acordarme de lo que pienso y de quien pienso y de lo que los demás piensan que pienso o en quien pienso, seguirá. Seguirá y aumentará su intensidad.
También es cierto que no quiero dejar de pensar en lo que me provoca esa belleza cegadora. Me moriría impensadamente y de pena. Y pensar que te puedes morir de pena. Sí, es verdad, hay gente que ha muerto de pena, así como de hambre o de frío, y son las muertes más tristes y lamentables. Morir en un accidente o apuñalado en una pelea son muertes simples; "se murió nomás...". Pero morir de hambre, de frío o de pena cuando se supone que comida hay, abrigo hay y la vida es una alegría, y ésto no es una tontería. Perdón, me retracto: sí es. No, no es, la tontería está en admitir vegetativamente que la comida, el abrigo y la alegría está en manos de la mitad de este mundo, o talvez menos de la mitad y hacer poco o nada para remediarlo.
Me doy cuenta ahora que mi tontera es profunda y a veces oscura como una noche de invierno, de esas noches de bufanda, desvelos, niebla, el humo de tu cigarro y la huida de la luna siguiendo al sol para calentar su blanca faz. Miro al cielo y pienso en eso negros ojos. Si los mios fueran negros vería las cosas más claras, pienso, porque hasta ahora todo se me nubla, es decir, no todo, sólo el resto del mundo, o sea, poco, la nada misma.
Que no daría por dejar de pensar. Eso, NO daría, para que dejar de pensar, si además no puedo dejar ni quiero. Aunque de querer, quiero muchas cosas, y quiero de verdad, pero no sé si sé querer. Puede que al querer quererla quiera no quererla mal y finalmente no pueda quererla porque sin querer no la quise. Quiero querer, quien no.
Estoy enfermo, no cabe duda. Estoy mal. Creo que me recostaré un rato y luego termino esto, si es que algún día me dan ganas de terminarlo, talvez sí, talvez no.
Ya ven, comienzo y no comienzo, acabo y no acabo. Ahora, ¿cómo termino?...
Bueno, luego vuelvo, o nos vemos por ahí, pero si voy navegando en mi mar de tontos pensamientos no esperen que los tome en cuenta, a menos que seas tú...
07:35 Anotado en Rincón literario o algo así | Permalink | Enviar a Email

